Un motivo habitual para empezar a hacer deporte es perder esos kilitos de más, consecuencia de la vida sedentaria. Y, demasiado a menudo, el inicio de la práctica deportiva va acompañado de una disminución de lo que comemos. Puede que para perder los primeros dos kilos no esté mal, pero a largo plazo esta práctica no solamente no es saludable, sino que puede volverse peligrosa.
Y es que cuando ponemos nuestro cuerpo en marcha, necesita combustible. A baja intensidad se tira de reservas de grasa, con ejercicio aeróbico moderado se queman hidratos, y si pasamos a un ejercicio aeróbico intenso comenzamos a quemar azúcares (carbohidratos simples) porque no hay tiempo para más. Lo que significa que, o tenemos reservas, o el cuerpo empezará a sacar energía del propio músculo (catabolismo) con la consiguiente pérdida de masa muscular.
Así pues, comer de todo (excepto grasas saturadas, precocinados, bollería o pastelería industrial...) y, aunque parezca contradictorio con perder peso, el ejercicio nos obligará a comer más cantidad. La tónica es cinco comidas al día, en cantidad suficiente para el esfuerzo que le estamos pidiendo al organismo, variado y escogiendo alimentos saludables.
Como muestra, para la ruta de hoy:
He empezado el día con el tazón de leche semidesnatada y tres raciones de cereales (ojo, mejor sin fibra, por mucho que nos vendan la moto con sus efectos beneficiosos, es un gran enemigo del deportista). Tras hora y media de digestión (no queremos echar la papilla nada más salir), a la bici.
Tras subir el poliesportiu de Vilavella y por la colada de Aigües Vives hasta que se acaba la carretera buena, parón para tomar zumo-puré de plátano-manzana y gominola. Tras llegar a Eslida, parón para tomar barrita energética y gominola. Paravientos y carretera abajo. 41Km en 2 horas y 4 minutos.
Al llegar a casa, comprobación: he quemado 2000 Calorías y casi 13gr. de grasa. ¡2000 calorías! Ahora imaginad que no habéis desayunado como dios manda y coméis una ensalada ligera... en menos de dos semanas no vais a poder arrastraros sobre la bici [nota: a ver, es un pulsómetro del Decathlon, lo más probable es que hayan sido 350-500 Calorías, pero el consejo es igualmente válido].
Momento de tomar una bebida isotónica, ya que aunque nos hidratemos durante el trayecto, con el sudor perdemos valiosos minerales, incluso algunas vitaminas (por eso no está de más tomar algún suplemento vitamínico). Yogur desnatado con nueces trituradas y a la ducha.
Y después, a alimentarse bien, un buen plato de proteína marítima:
Y una rica fuente de hidratos, plato y medio de arroz marinera:
En fin, una mañana estupenda de deporte, complementada con una buena alimentación.
PS. Para apreciar mejor el perfil de la etapa de hoy, los dos primeros picos se corresponden con los de la etapa del post anterior.

Pegueu-li una miradeta a esta web pero si us servix: http://www.maxciclismo.com/
ResponderEliminarLes birres i el kebab també és dieta?
ResponderEliminar@carles: menjar variat nano! :-P
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