Y hoy tocaba probar una ruta nueva, subir a Artana.
A falta de que Víctor se apunte a la próxima salida, repetíamos Carles y yo en una etapa de 35Km que comenzaba en Nules a las 10.30 de la mañana (retraso por mi culpa). Tomábamos el falso llano de la vía de servicio paralela a la CV-10 en dirección a Betxí, y allí torcíamos hacia Artana siguiendo el carril bici.
La ascensión a Artana comenzaba con bastante calor. El primer kilómetro y medio es relativamente duro, con una pendiente media del 7%. La inexperiencia nos hacía tomarlo sin medir bien las fuerzas, lo que pagamos con unos necesarios minutos de respiro. Si embargo, pasado este primer tramo, la subida es francamente asequible, así que llegábamos al pueblo sin pasar más aprietos. Tras una barrita, el siempre agradecido descenso, subida al polideportivo de Villavieja para rematar la faena, ducha y recuperación de líquido.
Al final, 35Km en hora y cuarenta minutos, a una media sobre la bici de 21Km/h, nada despreciable teniendo en cuenta que desconocíamos la etapa.
La penya se reúne en breves instantes en el bar para ver el fútbol y celebrar.