sábado, 15 de octubre de 2011

Aín: Esfuerzo y Recompensa

La etapa de este sábado comenzó anoche, con 100gr de pasta, una tortilla con verdura y mucha fruta. Y esta mañana, dos tazones de leche con cereales antes de salir. Se preparaba algo grande para una mañana de ciclismo en solitario, con el tiempo nublado pero sin frío.

El resultado, el del gráfico: 45Km, subiendo hasta casi 500m de altura: Aín. Un paso más allá después de Eslida. 21Km/h de media, dos horas y 10 minutos sobre la bici.
Aín, que "p'arriba" estás, japuta...

La realidad tras el gráfico es que he salido con muy malas piernas, que me he tomado la subida a Artana con mucha calma (ventajas de conocer el terreno), que he recuperado las buenas sensaciones subiendo, que de Artana a Eslida sigue siendo un paseo... y que de Eslida a Aín, tela marinera: 5Km de carretera al 7 y al 8% de pendiente todo el rato, con tramos del 10%. El entorno precioso, como siempre, túnel oscurísimo incluido... pero mucho mucho esfuerzo en las piernas al llegar arriba.
El entorno es de fábula

Eso sí, una vez arriba, paravientos y un descenso donde te sientes volar. Y es que el ciclismo me gusta tanto porque refleja mi filosofía de vida: sin esfuerzo no hay recompensa, si no cuesta conseguirlo no se disfruta. Por eso, tras sufrir subiendo, el placer de bajar compensa cualquier mal rato. Y por eso volvemos una y otra vez a la montaña, cada vez más arriba, arriba, arriba...

Víctor el Hispano

Qué mejor manera de celebrar el día de la Hispanidad, este pasado 12 de octubre, que incorporar por fin a Víctor a la penya Els Baldats, en una ruta llana, suave por la falta de pendiente pero interesante por la duración, 40Km que para alguien no acostumbrado a pedalear no son moco de pavo. Y Víctor se portó como un campeón.
Víctor comenzaba el día en chancletas, como buen festivo que era, pero pronto terminaría de equiparse...

Una vez preparados, tomábamos el carril bici, clásico de este verano, por Burriana, Almazora y hasta donde termina, cerca del Grao de Castellón. Como iba excelente de fuerzas, intenté varios ataques a Carles en los puentes, pero la clasificación de puntos de la montaña deja las cosas muy claras, 18 puntos para Carles frente a 14 para mí, de momento no hay nada que hacer.

De momento es imposible hacerle sombra a Carles

Tras dos horitas de pedaleo bajo un día extraordinario, soleado y sin viento, nos despedíamos deseando que Víctor se anime a salir en próximas fechas, ya que es un excelente compañero y amigo.


domingo, 9 de octubre de 2011

Ojos Negros...

...piel canela, que me llegan a desesperar.
Podria ser (i és) la lletra d'una cançò, però també és la ruta que hem fet este cap de setmana. Viatge d'anada i tornada des d'Algar del Palancia fins a Jérica i tornar. El matí començava amb un poc de retràs sobre l'horari previst, però una vegada les bicicletes carregades a la furgoneta, carreta cap a Algar i allí, a les afores del poble, començava la nostra ruta.
Fes cas de la gent major, i si són del poble, més. Un home molt amable ens va indicar per on teniem que arribar fins la via verda, però nosaltres li vàrem fer cas? NO! Girarem per on no tocava i per començar, un poc de ciclo-cross amb les bicis als muscles per a creuar la via del tren. A partir d'ahí ja no va haver perdua, tot recte cap a dalt, amb una pujada moderada però constant i seguint sempre les indicacions(tot molt ben indicat, sense dificultat per a seguir-la). Un descans per a menjar unes barretes a meitat camí i una altra en Jérica, on decidirem que arribar a Caudiel ho deixavem per a la pròxima(els genolls no perdonen!) i que a la següent vegada ens menjariem un bocata al bar on paren tots els ciclistes.
La baixada va ser molt cómoda i el que al anar ens va costar 2 hores, al baixar es convertiren en una.
En definitiva, un bon matí on l'oratge va acompanyar i que es va fer més curt del que el temps total marca(3 hores de ruta). Una ruta molt recomanable per a iniciar-se en la btt, ja que el camí és majoritariament terra o grava i amb poc desnivell.


sábado, 1 de octubre de 2011

Nutrición y deporte

Un motivo habitual para empezar a hacer deporte es perder esos kilitos de más, consecuencia de la vida sedentaria. Y, demasiado a menudo, el inicio de la práctica deportiva va acompañado de una disminución de lo que comemos. Puede que para perder los primeros dos kilos no esté mal, pero a largo plazo esta práctica no solamente no es saludable, sino que puede volverse peligrosa.

Y es que cuando ponemos nuestro cuerpo en marcha, necesita combustible. A baja intensidad se tira de reservas de grasa, con ejercicio aeróbico moderado se queman hidratos, y si pasamos a un ejercicio aeróbico intenso comenzamos a quemar azúcares (carbohidratos simples) porque no hay tiempo para más. Lo que significa que, o tenemos reservas, o el cuerpo empezará a sacar energía del propio músculo (catabolismo) con la consiguiente pérdida de masa muscular.

Así pues, comer de todo (excepto grasas saturadas, precocinados, bollería o pastelería industrial...) y, aunque parezca contradictorio con perder peso, el ejercicio nos obligará a comer más cantidad. La tónica es cinco comidas al día, en cantidad suficiente para el esfuerzo que le estamos pidiendo al organismo, variado y escogiendo alimentos saludables.

Como muestra, para la ruta de hoy:
He empezado el día con el tazón de leche semidesnatada y tres raciones de cereales (ojo, mejor sin fibra, por mucho que nos vendan la moto con sus efectos beneficiosos, es un gran enemigo del deportista). Tras hora y media de digestión (no queremos echar la papilla nada más salir), a la bici.

Tras subir el poliesportiu de Vilavella y por la colada de Aigües Vives hasta que se acaba la carretera buena, parón para tomar zumo-puré de plátano-manzana y gominola. Tras llegar a Eslida, parón para tomar barrita energética y gominola. Paravientos y carretera abajo. 41Km en 2 horas y 4 minutos.

Al llegar a casa, comprobación: he quemado 2000 Calorías y casi 13gr. de grasa. ¡2000 calorías! Ahora imaginad que no habéis desayunado como dios manda y coméis una ensalada ligera... en menos de dos semanas no vais a poder arrastraros sobre la bici [nota: a ver, es un pulsómetro del Decathlon, lo más probable es que hayan sido 350-500 Calorías, pero el consejo es igualmente válido].

Momento de tomar una bebida isotónica, ya que aunque nos hidratemos durante el trayecto, con el sudor perdemos valiosos minerales, incluso algunas vitaminas (por eso no está de más tomar algún suplemento vitamínico). Yogur desnatado con nueces trituradas y a la ducha.

Y después, a alimentarse bien, un buen plato de proteína marítima:

Y una rica fuente de hidratos, plato y medio de arroz marinera:

En fin, una mañana estupenda de deporte, complementada con una buena alimentación.

PS. Para apreciar mejor el perfil de la etapa de hoy, los dos primeros picos se corresponden con los de la etapa del post anterior.